1. Usa tests para comprobar discriminación y aplicación
Un test resulta útil cuando debes reconocer qué regla se aplica, distinguir opciones parecidas o detectar una condición relevante. Después de responder, la explicación debe ayudarte a reconstruir el criterio, no solamente a conocer la letra correcta.
2. Usa tarjetas para recuerdos concretos
Una tarjeta debe pedir una respuesta pequeña. Si contiene medio tema, será difícil saber qué parte recuerdas y qué parte necesitas revisar.
- Definiciones que debes expresar con precisión.
- Relaciones entre dos conceptos.
- Límites, unidades, secuencias o excepciones.
- Ideas que reaparecen en errores de varios tests.
3. Conecta ambas herramientas en un ciclo
- Haz un test breve de una sección.
- Revisa las explicaciones de aciertos dudosos y errores.
- Crea o selecciona tarjetas para los conceptos que requieren recuperación precisa.
- Repasa esas tarjetas en días posteriores.
- Comprueba el concepto en un nuevo test, mezclado con otros contenidos.
4. Evita la trampa del volumen
Contestar muchas preguntas o acumular cientos de tarjetas puede parecer progreso aunque los mismos errores sigan apareciendo. Reduce el lote cuando no puedas revisar con atención y elimina tarjetas redundantes o demasiado amplias.
5. Qué observar en tu progreso
- Errores que reaparecen después de varios días.
- Secciones que necesitan demasiadas pistas.
- Tarjetas que siguen resultando ambiguas.
- Mejora en tests nuevos, no solamente en preguntas repetidas.
